BOYACÁ INMENSA LEPROSERÍA COLOMBIANA: PRIMERA POTENCIA LEPROSA. MEDICINA, IGLESIA Y ESTADO; JORJE MARQUEZ VALDRRAMA , VICTOR GARCÍA GARCÍA (1869-1916)
Por: Ana María Cadavid Jiménez
Durante el siglo XIX Boyacá, representaba el estado más poblado de Colombia, por lo cual, se habla de este como una cuna de la lepra. Pero es solo desde finales del siglo que se comienza hablar de la lepra como algo masivo, ya que es aquí donde la iglesia revive el significado bíblico de la lepra y la proclama como “signo de depravación y de pecado, de violación de normas divinas, sociales y culturales” esta estigmatización solo genero entonces un mal aislamiento y tratamiento de la lepra, lo que a corto plazo solo produjo “mas lepra” y que estos fueran tratados como especies de animales raros a los cuales no se les podía acercar. Otra de las ideas relacionadas con la lepra que realiza el texto se refiere a reservar la lepra solo para las clases pobres, clases que por sus condiciones eran más vulnerables a todo tipo de enfermedades a las cuales incorrectamente se les llamaba lepra. También se puede señalar que no solo la lepra era atribuida a los pobres sino que se estaba convirtiendo en la característica de la población de Boyacá ya que en datos que revela el texto se puede ver como la mayoría de la población era diagnosticada con lepra y vivían aisladas de la sociedad en “refugios” que no los ayudaban sino que solo los recogían para evitar a la sociedad la pena de vivir con ellos. Se plantea que la lepra no solo fue vista como un “castigo de dios” y algo solo para pobres, sino que fue, dejando de ser un simple problema social para llegar a ser una de las limitaciones más grandes para la modernización del país, ya que el texto nos explica que la magnitud de la lepra llego a ser tanta, que las exportaciones que se hacían de productos, eran afectadas ya que todos los comerciante temían, la contaminación de sus productos, lo que daño por mucho tiempo la imagen del mercado colombiano ya que , cualquier producto que proviniera de Colombia seria relacionado con la lepra y rechazado por el miedo, de que este la trajera consigo. Pero lo que definitivamente no seguía ayudando, era que, la divulgación de esta enfermedad era tanta que se puede ver, como los médicos por solo darse un poco mas de importancia, mentían acerca de las cifras de esta y como lo dije anteriormente diagnosticaban casi todo síntoma así no fuera de lepra como lepra, lo que generaba entonces que el censo de lepra mostrara cifras cada vez más altas y alarmantes. Las soluciones planteadas por el texto se centran principalmente en la regulación de los lazaretos y de una verdadero y veraz diagnostico de la lepra que incluía un examen bacteriológico, que comprobara la lepra por medio de la presencia de su único agente: el bacilo de Hansen. Por ultimo pude entender que nuestra “lentitud” en cuanto a modernización no solo se dio desde afuera, sino que se generaron desde adentro, ya que, el boom de la lepra demuestra, como una enfermedad y en este caso la información de esta puede acabar con la imagen de algo que apenas está naciendo, en este caso el “mercado” y la “modernización”, tal vez un manejo mas interno y responsable de esta enfermedad no hubiera producido el daño que produjo. Lo más importante fue conocer esa parte de la historia que realmente no conocía, ni imaginaba, ya que la lepra siempre ha sido objeto de desagrado y saber que mi país fue uno de sus epicentros logro cambiar o más bien entender mejor esta enfermedad y lo que en realidad represento para Colombia.
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